Protección del honor

El honor es la percepción que el propio individuo tiene de sí mismo en cuanto a su prestigio dentro de un grupo, es su reputación social.

El contenido del derecho al honor depende de “las normas, valores e ideas sociales vigentes en cada momento” (S.T.C. 185/1989). El honor está vinculado a la dignidad humana, es un derecho muy personal cuya titularidad pertenece a las personas físicas, discutiéndose respecto de las personas jurídicas.
El art. 18 de la Constitución Española garantiza el derecho fundamental al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen.

La ley 62/1978, de 26 de diciembre, de protección jurisdiccional de los derechos fundamentales de la persona desarrolla un sistema de protección de los derechos fundamentales desde tres ópticas: penal, civil y contencioso-administrativa.

La protección de los delitos contra el honor se realiza desde dos vertientes:

 En el Código Penal, hay tipificados dos tipos de atentados contra el honor:

  • Calumnia (arts. 205 al 207): “la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad”. Las calumnias serán castigadas con las penas de prisión de seis meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses, si se propagaran con publicidad, y, en otro caso, con multa de cuatro a diez meses.
  • Injuria (arts. 208 al 210): “Es injuria la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”. Solamente serán constitutivas de delito las injurias que, por su naturaleza, efectos y circunstancias, sean tenidas en el concepto público por graves. Las injurias que consistan en la imputación de hechos no se considerarán graves, salvo cuando se hayan llevado a cabo con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad.

Existen varios tipos agravado de delitos de calumnia e injurias:

  • Calumnias o injurias propagadas con publicidad
  • cometidas mediante precio, recompensa o promesa
  • contra miembros de la Familia Real
  • contra instituciones de los Poderes Ejecutivo y Judicial, Cortes Generales o Asambleas Legislativas
  • cometidas en periodo de campaña electoral, y con motivo u ocasión de ellas

En relación a la difusión de mensajes injuriosos o calumniosos, el artículo 212 del Código Penal establece la responsabilidad solidaria del propietario del medio informativo a través del que se haya propagado la calumnia o injuria. En el caso de Internet, la responsabilidad civil solidaria alcanzaría al propietario del servicios en el que se publicó la información constitutiva de delito, aunque debería tenerse en cuenta, en este caso, si existió la posibilidad de conocer dicha situación, ya que el volumen de información contenida en un servidor no es comparable con cualquier otro medio de información, como puede ser una revista, una radio, un programa de televisión o un periódico.

La Ley LSSICE le exime si adopta medidas preventivas y colabora en la supresión de la información publicada.

Protección de datos personales

La protección de datos personales está regulada (además de las normativas Europeas y Autonómicas) por dos normas básicas estatales:

La LOPD tiene por objeto garantizar y proteger, en lo que concierne al tratamiento de los datos personales, las libertades públicas y los derechos fundamentales de las personas físicas y, especialmente, de su honor e intimidad personal y familiar.

Algunos conceptos claves:

  • Dato personal: aquel que identifique a la persona o la haga identificable (nombre, telf., IP, imagen, voz). Por lo tanto, datos como el correo electrónico son también datos personales puesto que permiten identificar a la persona.
  • Datos especialmente protegidos: los correspondientes al ámbito de la intimidad personal y familiar, y no de la profesional. El artículo 7 LOPD establece que son los datos de carácter personal que revelen: Ideología, Afiliación sindical, Religión, Creencias, Origen racial, Salud, Vida sexual, Comisión de infracciones penales o administrativas.
  • Tratamiento de datos: son todas las operaciones y procedimientos técnicos de carácter automatizado o no, que permitan la recogida, grabación, conservación, elaboración, modificación, bloqueo y cancelación, así como las cesiones de datos que resulten de comunicaciones, consultas, interconexiones y transferencias. Se trata de una definición muy amplia, debido a que el legislador ha querido englobar así cualquier modalidad futura que pudiera surgir.
  • Afectado o interesado: Persona física titular de los datos que sean objeto del tratamiento. Se debe tener en cuenta que no es necesario que la persona física esté plena y actualmente identificada, basta con que sea identificable; y, de otra parte, que sólo pueden ser afectados las personas físicas, ya que la protección de datos “personales” no afecta a los datos de las personas jurídicas.
  • Fichero: es todo conjunto organizado de datos de carácter personal, cualquiera que fuere la forma o modalidad de su creación, almacenamiento, organización y acceso. Un fichero puede ser un CD-ROM, un disquete o incluso un cuaderno.
  • Responsable del fichero: Persona física o jurídica, de naturaleza pública o privada, u órgano administrativo que decide sobre la finalidad, contenido y uso del tratamiento.
  • Encargado del tratamiento: Persona física o jurídica, autoridad pública, servicio o cualquier otro organismo que, solo o conjuntamente, trate datos personales por cuenta del responsable del tratamiento
  • Niveles de protección: la ley identifica tres niveles de medidas de seguridad, BÁSICO, MEDIO y ALTO, los cuales deberán ser adoptados en función de los distintos tipos de datos personales (datos de salud, ideología, religión, creencias, infracciones administrativas, de morosidad, etc.). Para cada nivel se establecen sus correspondientes medidas técnicas y organizativas a aplicar.
  • Cesión de datos: Toda revelación de datos realizada a una persona distinta del interesado.
  • Exclusiones: La LOPD recoge una serie de exclusiones, entre ellas se encuentran los ficheros mantenidos por personas físicas en el ejercicio de actividades exclusivamente personales o domésticas. Ejemplo, si tengo una agenda personal con gran cantidad de datos de personas físicas, no tengo porque notificarlo a la Agencia de Protección de Datos.

 

Algunos aspectos críticos a no olvidar cuando gestionemos nuestra propia comunidad o red social:

  • La captación de datos mediante el registro de usuarios debe ajustarse a las finalidades del medio, de tal manera que los datos que se soliciten no sean excesivos. En el momento del registro, hay que informar al usuario sobre la finalidad.
  • Debe evitarse el registro de menores de 14 años, ya que la captación de sus datos requiere la autorización expresa de su representante legal.
  • Los datos de carácter personal deben ser cancelados cuando hayan dejado de ser necesarios o pertinentes para la finalidad para la cual hubieran sido recabados o registrados. Es decir, cada vez que el usuario se dé de baja, todos sus datos personales, incluyendo su imagen, deben ser bloqueados.
  • Cuidado con cesiones a terceros. Prohibidas sin consentimiento. La portabilidad de datos entre medios sociales no debe constituirse como una práctica entre los proveedores, sin que al menos el usuario no la haya aceptado.
  • Los proveedores deberán garantizar que los datos de usuarios sólo pueden explorarse en buscadores externos cuando un usuario haya dado su consentimiento explícito, previo e informado a tal efecto. La no indexabilidad de los perfiles por parte de motores de búsqueda debería ser una opción por defecto.
  • Atención a los datos especialmente protegidos
  • Informar sobre los “derechos ARCO” (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición)
  • Proveedores de servicios. Mismas medidas, y reflejadas en contrato

 

En la web de la Agencia Española de Protección de Datos puede consultarse información práctica sobre cómo cumplir con la LOPD.

Protección del derecho a la propia imágen

La Constitución reconoce como fundamental el derecho a la propia imagen. Su vulneración supone una intromisión ilegítima en el espacio protegido de una persona y da lugar a que ésta sea resarcida.

Este derecho está regulado por la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen

Lo específico del derecho a la propia imagen es la protección frente a las reproducciones de la misma que, afectando a la esfera personal de su titular, no lesionan su buen nombre ni dan a conocer su vida íntima. “Ese bien jurídico se salvaguarda reconociendo la facultad para evitar la difusión incondicionada de su aspecto físico, ya que constituye el primer elemento configurador de la esfera personal de todo individuo, en cuanto a instrumento básico de identificación y proyección exterior, y factor imprescindible para su propio reconocimiento como sujeto individual.” (STC 81/2001)

La imagen personal es un derecho irrenunciable e imprescriptible. Es necesario otorgar una autorización para la captación, reproducción o publicación de imágenes.

No se consideran intromisiones ilegítimas y no será necesario recabar una autorización previa para su captación:

  • cuando se trate de personas que ejerzan un cargo público o una profesión de notoriedad o proyección pública y la imagen se capte durante un acto público o en lugares abiertos al público.
  • la información gráfica sobre un suceso o acaecimiento público cuando la imagen de una persona determinada aparezca como meramente accesoria. Cuando predomine un interés histórico, científico o cultural relevante
  • aquellas autorizadas o acordadas por la autoridad competente de acuerdo con la Ley
  • la utilización de la caricatura de dichas personas, de acuerdo con el uso social.

No debe confundirse este derecho con la imagen pública de la persona, o con su prestigio profesional o social, valores que se integran en el derecho al honor.

Condiciones de uso en el registro de nuestra propia comunidad o red social:

  • Solicitar cesión no exclusiva y revocable a la comunidad, para reproducir y comunicar públicamente sus imágenes
  • Si se pretenden fines comerciales o publicitarios, hay que indicarlo, y que el usuario consienta.
  • En fotografías y videos de terceros (especialmente menores de edad), el usuario es responsable de contar con las debidas autorizaciones
  • Cuando el usuario revoca su autorización, la comunidad debe retirarlas (prevalencia del derecho fundamental)

Enlaces de interés

Protección del Honor

LOPD y Protección Datos Personales
Derecho a la propia imagen